Hasta cierto punto se puede considerar que nuestro peso se vea desestabilizado antes de la boda. El estrés puede hacernos adelgazar o engordar y tan malo puede ser ver una novia con la cara demacrada como que el vestido se haya quedado estrecho por ese par de kilos que se han ganado justo antes de la boda.
En cualquier caso lo primero que debemos buscar es la manera de evitar que los nervios y la tensión hagan presa de nosotras. Encontrar la manera de relajarse un poco es una buena idea. Escucha música relajante o busca cada día unos minutos para dejar de pensar en la boda y olvidarte un poco de todo lo que te rodea.
Si tu problema es la tendencia a engordar, lo primero que debemos tener en cuenta es que antes de la boda, más que en cualquier otro momento de nuestra vida, debemos seguir una vida saludable y equilibrada tanto en la alimentación, como en el ejercicio o en las relaciones con los demás. No es recomendable someter a tu cuerpo a un estrés provocado por una dieta baja en calorías, salvo que exista un control médico detrás.
En primer lugar, se recomienda beber agua de manera habitual. No hace falta hacer esfuerzos exagerados. Se sabe que el agua sirve para hidratar nuestros tejidos y eliminar toxinas, lo cual redundará en que tu aspecto sea de por sí mucho más saludable. Además, el agua, hará que la sensación de saciedad sea mayor y, por tanto, tengas menos ganas de comer.
es buena idea tener a mano una botella de agua mineral a la que le podremos dar pequeños sorbos casi sin darnos cuenta.
No hagas una única comida al día, y menos si es en la cena. Hay personas que tiene la costumbre de no desayunar, en la comida comen poco, no meriendan y cuando llegan las últimas horas del día están muertos de hambre, siendo muy difícil parar las tentaciones en ese momento.
Lo mejor es distribuir en cinco comidas las calorías que vamos a consumir, siendo la cena lo más ligera posible, ya que es cuando menos vamos a quemar.
Come frutas y verduras. Su alto contenido en fibra te hará sentirte mejor. La fibra también puede contribuir a que muchas grasas no se asimilen. Sustituye el pan blanco si es que aún no lo has hecho.
Hay infinidad de recetas para que puedas disfrutar de comidas saludables basadas en verduras y legumbres.
Nada de alcohol. Evita las bebidas alcohólicas. En general suelen ir acompañadas de patas fritas o de otros alimentos que no te recomiendo que tomes antes de tu boda.
Haz ejercicio. No solo te ayudará a sentir un bienestar general sino que quemarás calorías.
No es nada nuevo que te digan que hagas ejercicio, pero intenta reservar una hora al día para, al menos , dar un paseo a un buen ritmo. No hace falta que te pegues grandes palizas que no son nada recomendables, salvo que estés habituada a ellas.



